miércoles, 1 de mayo de 2013

El desastre de tu recuerdo


He construido cuatro magnificas torres,
He puesto anchos muros entre torre y torre,
He rodeado de mucha agua los muros,
Y he puesto un puente hacia la gran puerta.

Encerrado está mi corazón,
No vives en él,
No estás todo el día en mis pensamientos,
No me quitas el sueño,
Como lo hace la muerte “a los que tiene todo”

Se presenta ante mi un recuerdo,
tan solo el recuerdo de mirarte,
mirarte un instante a tus profundos ojos
y,
¡Los muros caen!
¡Las torres arden!
¡El agua es consumida en un instante!

Y mi corazón late al ritmo de la lluvia,
cuando cae en una oscura noche.

Y te vas, sin decir adiós, sin dejarme otra opción que volver a construir.

sábado, 13 de abril de 2013

Ella detras de las ventanas

"Dicen que los ojos son las ventanas del alma..."

Existía una bella casa, en un barrio de bien. El jardín de la casa estaba siempre bien arreglado, con flores que perfumaban el ambiente todo el año, siempre estaba bien pintada y tenia una hermosa puerta y un gran techo, pero sus ventanas, sus ventanas eran lo que más se destacaba, con un cristal siempre limpio que reflejaba en todo momento la luz del sol, su marco era de madera de roble y sus herrajes eran de un hierro que le daban a las ventanas una enorme seguridad. Tenia también unas hermosas cortinas, de una tela tan magnifica color cielo, siempre entre abiertas que dejaban ver el interior de aquella magnifica casa. En el interior se encontraba encerrado un fuego enorme que reposaba sobre un magnifico estanque lleno de paz, y allí vivía una muchacha a la que nunca nadie vía. Aquella muchacha todos los días gritaba a través de las ventanas para que alguien la vea, peleaba consigo misma llena de ira al ver que la gente solo se detenía a mirar sus ventanas, ella no odiaba a la casa, ya que ella misma era parte de la casa. A diario la gobernaban en ella la pasión y la tristeza el ansia de, algún día, ser descubierta. Ella era dulce y su pelo destilaba poesía, a veces lloraba, a veces reía pero siempre detrás de las ventanas a los que todos daban mas valor que a ella. Un día pasé y la vi, enmarcada la infinitud de su bello ser detrás de esas finas ventanas, y pude ver que existía y vivía esperando a ser descubierta y rescata de la simpleza de esa casa.

Inspirada y dedicada.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Despertar en un sueño



               Entonces en ese preciso momento me di cuenta, realmente me di cuenta que estaba despierto, más despierto que nunca, que el sueño me había dejado del todo, que ya no estaba, ya no más, viviendo en un ensueño. Y me di cuenta que esa horrible vida monótona no existía más. Ahora podía volar por el cielo azul, a veces me caía pero retomaba el vuelo con algo de esfuerzo. Me di cuenta que esa cascada era real, con el agua cristalina que caía tan cristalina y fresca. También los dragones existían y no eran tan malos como en mi sueño. Podía visitar las profundidades del océano y disfrutar de pasear en él. Pudo darme cuenta solo, que tenía la posibilidad de ir de un lugar a otro con solo parpadear ¡Y no era un sueño! Que el pasto era más verde que de costumbre, que todavía existían los villanos, pero ya no me podían matar.
Las estrellas que en mis sueños eran inalcanzables, ya no lo eran tanto y podía visitarlas con absoluta tranquilidad. Pero lo más importante de todo, aquello que realmente importa era aquello que en mis sueños nunca pudo ser, en la vida real sí era. Aquello que mi corazón dormido siempre deseo era una realidad. 

Vos bailabas conmigo.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Gritá corazón, gritá


Le voy a pedir silencio a la luna,
silencio a las cortinas
y silencio a la ultima lampara
que aquí nos ilumina,
para que se puedan escuchar
simplemente a nuestros corazones gritar.

¡Gritá corazón, gritá!
Que es la única manera en que ella lo sabrá.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Siempre amada, siempre amado

Su amiga siempre fiel, eso es lo que fui.
Cuando él en su tristeza estaba,
siempre cerca de él estuve para ser abrazada.
Es difícil ser la amiga de un guitarrista.

He visto caer sus lágrimas,
Lo he visto sonreír como un niño
Lo vi mirarme amarme y desear,
como aquella primera vez que me vio.

Yo había sufrido mucho en manos de otro
cuando él me vio, me amo, y curo.
Desde ahí lo ame y nunca mas lo dejé
cualquiera fuera su estado.

Cuando él tocaba, ahí estaba yo,
sus notas me hacían sentir algo,
me hacia sentir que sentíamos igual,
y nos fundíamos en el mismo pensamiento.

El siempre fue dulce conmigo,
una manera particular de hacerme sentir suya
de nadie más, sola de él,
para ser acariciada por sus manos.

Lo que él no podía decir, lo decía yo.
Cuando subía a tocar, ahí estaba yo.
Y me miraba, sus miedos, temores, soledad
desaparecía, eramos uno.

Gracias, por nuevamente darme vida,
gracias, por nuevamente tener algo especial
gracias, por nuevamente sentirme amada,
Te amo mucho, para siempre tuya, tu Guitarra.

jueves, 18 de octubre de 2012

Guardián de tus lagrimas

Si bien es de publico conocimiento,
vulgar, pero conocimiento al fin,
que cuando uno está por abrir las puertas
a un desbordado río de lagrimas,
un abrazo es el empujón final
que abrirá esa puerta.

Y como aquel que desató ese río,
me hago dueño de esas lagrimas,
para que no caigan a tierra
sino que caigan sobre mis hombros
donde las puedo custodiar, al igual que a ti.

paradójicamente, un río desborda hacia sus brazos
que en algún momento lo alimentan,
aquí son contenidas las lagrimas,
después de la tormenta, por mis brazos.

Por que:
¿hay algún terror mas inmenso
que llorar en soledad y que tus lagrimas,
llanto y sentimientos, caigan en tierra
o en la almohada sin ser contenidas?
Terror mas horrible que solo Dios podría quitar.


Sin embargo, aquí estoy, sin ser responsable,
pero asumiendo la custodia de las mismas.

Ya que, los sentimientos, a veces,
se expresan en estados de animo.
Otras veces se expresan en estado liquido,
en forma de lagrimas.


Inspirado en una conversación nocturna.

viernes, 5 de octubre de 2012

Fundido con el Mar

-Primero.


Lo brillante de la expectativa
De verte radiante,
Tanto como el brillo de tus ojos
Tanto como el brillo de tu sonrisa.

Una carta del corazón,
Guardada en mi bolsillo,
Guardián en ese momento
de todos mis sentimientos.

La música alentaba el momento
Clavados los ojos, el uno en el otro
La música, así pensaba yo, nos unía
Y como el cielo se funde con el mar,
mi vida en la tuya y la tuya en la mía.

O así al menos lo pensaba yo.

La excitación de la música, las luces
y tu dulce y más que dulce sonrisa
daban emoción al momento, y la emoción
daba coraje a mi inquieto Corazón
Que saltaba como el mar en tormenta.

Decidimos, en ese momento,
la emoción y yo contarnos nuestros secretos
en una pulida carta que contaba,
sin dejar ninguno, mis secretos, mi sentimientos

Y así fue, como con una sonrisa, leíste,
sonreíste y te alegraste.

O así al menos lo pensaba yo.