sábado, 13 de abril de 2013

Ella detras de las ventanas

"Dicen que los ojos son las ventanas del alma..."

Existía una bella casa, en un barrio de bien. El jardín de la casa estaba siempre bien arreglado, con flores que perfumaban el ambiente todo el año, siempre estaba bien pintada y tenia una hermosa puerta y un gran techo, pero sus ventanas, sus ventanas eran lo que más se destacaba, con un cristal siempre limpio que reflejaba en todo momento la luz del sol, su marco era de madera de roble y sus herrajes eran de un hierro que le daban a las ventanas una enorme seguridad. Tenia también unas hermosas cortinas, de una tela tan magnifica color cielo, siempre entre abiertas que dejaban ver el interior de aquella magnifica casa. En el interior se encontraba encerrado un fuego enorme que reposaba sobre un magnifico estanque lleno de paz, y allí vivía una muchacha a la que nunca nadie vía. Aquella muchacha todos los días gritaba a través de las ventanas para que alguien la vea, peleaba consigo misma llena de ira al ver que la gente solo se detenía a mirar sus ventanas, ella no odiaba a la casa, ya que ella misma era parte de la casa. A diario la gobernaban en ella la pasión y la tristeza el ansia de, algún día, ser descubierta. Ella era dulce y su pelo destilaba poesía, a veces lloraba, a veces reía pero siempre detrás de las ventanas a los que todos daban mas valor que a ella. Un día pasé y la vi, enmarcada la infinitud de su bello ser detrás de esas finas ventanas, y pude ver que existía y vivía esperando a ser descubierta y rescata de la simpleza de esa casa.

Inspirada y dedicada.

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