sábado, 16 de noviembre de 2013
Yo he visto las estrellas
Les comparto este fragmento de Federico García Lorca, la verdad es que me viene perturbando hace tiempo este fragmento.
Y me encuentro en la responsabilidad de perturbarlos a ustedes.
Se llama: Encuentros de un caracol aventurero.
El pobre caracol
vuelve atrás. Ya en la senda
un silencio ondulado
mana de la alameda.
Con un grupo de hormigas
encarnadas se encuentra.
Van muy alborotadas,
arrastrando tras ellas
a otra hormiga que tiene
tronchadas las antenas.
El caracol exclama:
"Hormiguitas, paciencia.
¿Por qué así maltratáis
a vuestra compañera?
Contadme lo que ha hecho.
Yo juzgaré en conciencia.
Cuéntalo tú, hormiguita".
La hormiga, medio muerta,
dice muy tristemente
"Yo he visto las estrellas."
"¿Qué son las estrellas?", dicen
las hormigas inquietas.
Y el caracol pregunta
pensativo: "¿Estrellas?"
"Sí -repite la hormiga-,
he visto las estrellas,
subí al árbol más alto
que tiene la alameda
y vi miles de ojos
dentro de mis tinieblas".
El caracol pregunta:
"¿Pero qué son las estrellas?"
"Son luces que llevamos
sobre nuestra cabeza".
"Nosotras no las vemos",
las hormigas comentan.
Y el caracol: "Mi vista
sólo alcanza a las hierbas."
Las hormigas exclaman
moviendo sus antenas:
"Te mataremos; eres
perezosa y perversa.
El trabajo es tu ley."
"Yo he visto a las estrellas",
dice la hormiga herida.
Y el caracol sentencia:
"Dejadla que se vaya.
seguid vuestras faenas.
Es fácil que muy pronto
ya rendida se muera".
Por el aire dulzón
ha cruzado una abeja.
La hormiga, agonizando,
huele la tarde inmensa,
y dice: "Es la que viene
a llevarme a una estrella".
Las demás hormiguitas
huyen al verla muerta.
El caracol suspira
y aturdido se aleja
lleno de confusión
por lo eterno. "La senda
no tiene fin -exclama-.
Acaso a las estrellas
se llegue por aquí.
Pero mi gran torpeza
me impedirá llegar.
No hay que pensar en ellas".
lunes, 30 de septiembre de 2013
Llegar al Hogar
Paradójicamente, estando en mi casa
No me siento en ella, sino lejos
el anelo de llegar,
las ganas profundas de estar ahí,
la nostalgia de no encontrarla,
el sueño de haberla conocido,
pero en realidad no.
¿que camino tomaré hacia ella?
una encrucijada es poco,
múltiples caminos se abren,
y cuando tomas uno, te das cuenta el error,
y transitas en angustia del error,
pasando dificultades,
luego, te detienes, piensas, miras
y te das cuenta que pasaste las dificultades,
que quedaron las cosas buenas y caminas,
sigues caminando buscando tu hogar,
y cuando te adaptas,
múltiples caminos se abren...
Esperas en algún momento descansar
y con el tiempo te das cuenta de lo evidente:
Oís y no podes dejar de hacerlo,
ves, y no podes dejar de hacerlo,
palpas, y no puedes dejar de hacerlo,
sientes, y tampoco podes detenerlo,
sueñas, y tus sentidos siguen ahí.
Estas hecho para no dejar de vivir.
para no parar jamas.
Solo el hogar,
la eternidad,
el estar con Dios
dará descanso.
Debes esperar, lo harás,
el hogar te dará descanso,
disfrutas la plenitud del agua, cuando morís de sed.
disfrutas de la comida cuando morís de hambre.
No me siento en ella, sino lejos
el anelo de llegar,
las ganas profundas de estar ahí,
la nostalgia de no encontrarla,
el sueño de haberla conocido,
pero en realidad no.
¿que camino tomaré hacia ella?
una encrucijada es poco,
múltiples caminos se abren,
y cuando tomas uno, te das cuenta el error,
y transitas en angustia del error,
pasando dificultades,
luego, te detienes, piensas, miras
y te das cuenta que pasaste las dificultades,
que quedaron las cosas buenas y caminas,
sigues caminando buscando tu hogar,
y cuando te adaptas,
múltiples caminos se abren...
Esperas en algún momento descansar
y con el tiempo te das cuenta de lo evidente:
Oís y no podes dejar de hacerlo,
ves, y no podes dejar de hacerlo,
palpas, y no puedes dejar de hacerlo,
sientes, y tampoco podes detenerlo,
sueñas, y tus sentidos siguen ahí.
Estas hecho para no dejar de vivir.
para no parar jamas.
Solo el hogar,
la eternidad,
el estar con Dios
dará descanso.
Debes esperar, lo harás,
el hogar te dará descanso,
disfrutas la plenitud del agua, cuando morís de sed.
disfrutas de la comida cuando morís de hambre.
miércoles, 28 de agosto de 2013
Celos del Viento
Si con una sonrisa puedes iluminar el mundo a tu alrededor,
Seré el más egoísta reclamándola solo para mí.
Si con tan solo una mágica mirada encantas al mundo,
Pediré que jamás apartes tus ojos de los míos.
De día el Sol calienta tu piel, yo tendré celos de él
El viento te acaricia tu piel, le tendré envidia.
Mi corazón será tu Sol, mis labios tu viento.
Mis manos, jugarían con tu cabello
Como lo hace el viento cuando sopla para ti.
Mi corazón protegería tus sentimientos, malos y bueno,
Sean tristes o alegres ahí estaré para ti, porque nada más
puedo hacer.
viernes, 26 de julio de 2013
Amar para perder
Las vueltas del Poeta.
"Amar para perder,
perder para recordar,
recordar para sufrir,
sufrir para escribir,
escribir para desahogarse,
desahogarse para olvidar,
olvidar para amar,
amar para perder..."
miércoles, 1 de mayo de 2013
El desastre de tu recuerdo
He construido cuatro magnificas torres,
He puesto anchos muros entre torre y
torre,
He rodeado de mucha agua los muros,
Y he puesto un puente hacia la gran
puerta.
Encerrado está mi corazón,
No vives en él,
No estás todo el día en mis
pensamientos,
No me quitas el sueño,
Como lo hace la muerte “a los que
tiene todo”
Se presenta ante mi un recuerdo,
tan solo el recuerdo de mirarte,
mirarte un instante a tus profundos
ojos
y,
¡Los muros caen!
¡Las torres arden!
¡El agua es consumida en un instante!
Y mi corazón late al ritmo de la
lluvia,
cuando cae en una oscura noche.
Y te vas, sin decir adiós, sin dejarme
otra opción que volver a construir.
sábado, 13 de abril de 2013
Ella detras de las ventanas
"Dicen que los ojos son las ventanas del
alma..."
Existía una bella casa, en un barrio
de bien. El jardín de la casa estaba siempre bien arreglado, con
flores que perfumaban el ambiente todo el año, siempre estaba bien
pintada y tenia una hermosa puerta y un gran techo, pero sus
ventanas, sus ventanas eran lo que más se destacaba, con un cristal
siempre limpio que reflejaba en todo momento la luz del sol, su marco
era de madera de roble y sus herrajes eran de un hierro que le daban
a las ventanas una enorme seguridad. Tenia también unas hermosas
cortinas, de una tela tan magnifica color cielo, siempre entre
abiertas que dejaban ver el interior de aquella magnifica casa. En el
interior se encontraba encerrado un fuego enorme que reposaba sobre
un magnifico estanque lleno de paz, y allí vivía una muchacha a la
que nunca nadie vía. Aquella muchacha todos los días gritaba a
través de las ventanas para que alguien la vea, peleaba consigo
misma llena de ira al ver que la gente solo se detenía a mirar sus
ventanas, ella no odiaba a la casa, ya que ella misma era parte de la
casa. A diario la gobernaban en ella la pasión y la tristeza el
ansia de, algún día, ser descubierta. Ella era dulce y su pelo
destilaba poesía, a veces lloraba, a veces reía pero siempre detrás
de las ventanas a los que todos daban mas valor que a ella. Un día
pasé y la vi, enmarcada la infinitud de su bello ser detrás de esas
finas ventanas, y pude ver que existía y vivía esperando a ser
descubierta y rescata de la simpleza de esa casa.
Inspirada y dedicada.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Despertar en un sueño
Entonces en ese preciso momento me di cuenta, realmente me di cuenta que estaba
despierto, más despierto que nunca, que el sueño me había dejado del todo, que
ya no estaba, ya no más, viviendo en un ensueño. Y me di cuenta que esa
horrible vida monótona no existía más. Ahora podía volar por el cielo azul,
a veces me caía pero retomaba el vuelo con algo de esfuerzo. Me di cuenta que esa cascada era real, con el agua cristalina que caía tan cristalina y fresca. También los dragones existían y no eran tan malos como en mi sueño. Podía visitar
las profundidades del océano y disfrutar de pasear en él. Pudo darme cuenta
solo, que tenía la posibilidad de ir de un lugar a otro con solo parpadear ¡Y
no era un sueño! Que el pasto era más verde que de costumbre, que todavía existían
los villanos, pero ya no me podían matar.
Las estrellas que en mis sueños eran
inalcanzables, ya no lo eran tanto y podía visitarlas con absoluta tranquilidad.
Pero lo más importante de todo, aquello que realmente importa era aquello que en
mis sueños nunca pudo ser, en la vida real sí era. Aquello que mi corazón
dormido siempre deseo era una realidad.
Vos bailabas conmigo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)