Quizás el
mundo sea grande.
Quizás la
arena incontable,
El agua
infinita,
Y tú
sonrisa, inaudita,
Llega a
cada rincón de mis ojos,
Que te
ven:
Tierra,
Agua,
Mar,
Viento,
Roca,
Espuma y
sal.
Blanca a
mis ojos,
Tibia a
mis manos,
Una
sonrisa tuya,
De ojos
oscuros y profundos
Cielo de
noche,
Caigo de
rodillas como ante el infinito.
Caigo a
tus labios,
Rojos,
como vino,
Vino del
que embriagare mi Alma,
Mis ojos
y jamás descansaré,
Jamás.