jueves, 26 de julio de 2012

La Princesa y el Lobo

Princesa perdida en el bosque
sin guía, ni escolta,
con sus piernas al aire, descalza
y su pelo trenzado, completa el panorama.
Tentador panorama para un lobo hambriento.

Si llegada la noche seguís en el bosque,
caerás en mi trampa.
Por tus espaldas, niña,
me acerco a ti, mi presa.

Y...

¡Cazador, cazado!
No eras victima ni presa.
Sutil cazadora, sutil carnada.

La inocencia es tu juego,
El cazador es tu premio,
El olvido tu virtud.

¡Cazador, cazado!
que en tu dulce trampa,
hasta la mañana caí.